Hello my dear friends, I'm taking advantage of the opportunity our friend @tattoodjay has given us to share with you a walk through the historic center of Old Havana.
Recently, I needed to buy some spices and natural medicine that are sold in small bags of dried leaves. I knew that the Taquechel Pharmacy sold some of these natural products, so I decided to go there. The walk is very pleasant because you can stroll along Obispo Street, which is pedestrianized, and you'll come across different markets and fairs.
As I was approaching the pharmacy, I heard lively Cuban music coming from a group of stilt-walking dancers accompanied by a trumpet and congas. They often entertain in this area, and it's admirable how easily they dance on those very high stilts. Hearing and seeing them truly brightens everyone's day.
Entering the pharmacy is like stepping back centuries with just one step inside. You forget the outside world and are immersed in that past, surrounded by porcelain containers, antique scales for weighing medicines, crystal chandeliers, and mahogany counters and shelves. Even the cash register surprised me; it's the same one from back then and still works.
As I looked around, I saw it was full of interesting objects, and the woman who works at the pharmacy explained that it's actually a Museum of Archaeology and Pharmacy, where archaeological pieces found in excavations in nearby areas related to pharmacy are displayed. A human skeleton is particularly striking, but I'm told it's not original. I loved a blue and white porcelain water filter—so beautiful! Another relic is the prescription cabinet, where prescriptions were kept.
This pharmacy originated at the end of the 19th century. It was owned by Francisco Taquechel, a doctor who prepared medicines for his customers. It has retained that name ever since, as you can see on the entrance doors.
Now we can find a variety of medicinal plants for many ailments. I was lucky to find the products I was looking for.
This walking was very worthwhile because I combined the pleasure of exploring new places, learning about interesting aspects of my city's history, and obtaining necessary medicinal products and spices.
I hope you enjoyed this tour and visiting the Pharmacy and Archaeology Museum.
See you soon!
VERSIÓN EN ESPAÑOL
Descubriendo la historia de la Farmacia Taquechel
Hola mis estimados amigos, aprovecho la oportunidad que nos da nuestro amigo @tattoodjay para compartir con ustedes una caminata por el casco histórico de La Habana Vieja.
Recientemente tenía necesidad de comprar algunas especias y medicina natural que venden en forma de bolsitas con hojas disecadas. Supe que en la Farmacia Taquechel vendían algunos de estos productos naturales por lo que me dispuse a ir hasta allá. El recorrido es muy bonito porque puedes ir caminando por la Calle Obispo que es peatonal y vas encontrándote con diferentes mercados y ferias.
Cuando estaba llegando a la farmacia sentí una divertida música cubana que venía del grupo de bailarines en zancos que iban acompañados de trompeta y tumbadoras. Ellos suelen amenizar con frecuencia esta zona, as admirable la facilidad con que bailan sobre esos zancos tan altos. Realmente oírlos y verlos animan y alegran el día a todos.
Entrar en la farmacia es como ir a siglos atrás con solo un paso a su interior, te olvidas del ambiente exterior y te sumerges en ese pasado entre recipientes de porcelana, balanzas antiguas para pesar los medicamentos, las lámparas de cristal del techo, los mostradores y estantes de caoba. Hasta me sorprendió la caja registradora, es la misma de antaño y sigue siendo útil.
Al recorrer con la vista el lugar vi que estaba lleno de objetos interesantes y la compañera que atiende la farmacia me explicó que es realmente un Museo de Arqueología y Farmacia, donde se exponen piezas arqueológicas encontradas en excavaciones de zonas cercanas relacionadas con la farmacia.
Llama mucho la atención un esqueleto humano, pero me dicen que no es original. Me encantó un filtro de agua de porcelana azul y blanco, ¡qué belleza! Otra reliquia es el casillero recetario, donde se colocaban las recetas que debían hacerse.
Esta farmacia surgió a finales del siglo XIX, era propiedad de Francisco Taquechel quien era doctor y preparaba los medicamentos para sus clientes. Desde entonces se ha mantenido con ese nombre como se puede leer en las puertas de entrada.
Ahora podemos encontrar variedad de plantas medicinales para muchas dolencias. Fue una suerte encontrar los productos que estaba buscando.
Este paseo fue muy útil porque uní el placer de explorar nuevos lugares, conocer pasajes interesantes de la historia de mi ciudad y obtener productos medicinales y especias necesarias.
Es mi deseo que les haya gustado este recorrido y conocer el museo de Farmacia y Arqueología.
¡Hasta pronto!