Rutina, cansancio, stress.

¿A quien no le ha pasado que un buen día se da cuenta que hace mucho tiempo dejó de hacer las cosas que le gustaban por hacer las que le obligaban?.

Source Image

El afán diario, la angustia por no terminar lo pendiente, la presión de no llegar tarde a las actividades programadas y cumplir con la agenda del día, nos han llevado a un estado de stress constante.

Sumado a todo esto, comemos siempre lo mismo, hablamos siempre lo mismo y vemos a la misma gente.

El escenario descrito en los parrafos anteriores, nos conduce inevitablemente al borde del colapso nervioso con las inevitables consecuencias físicas por la somatisación del stress.

6k557s.png

Source Image
Entonces comenzamos a imaginar una vía de escape y a engañarnos a nosotros mismos, repitiendo sin cesar en nuestra mente que "la próxima semana comenzaremos la dieta", "que el lunes me voy a inscribir en el gimnasio", "que el fin de semana dejo todo y me voy a dar una escapada a la playa o a la montaña"; en fin, incontables planes imaginarios, que nunca realizamos, que no queremos abandonar ni en sueños porque son un preciado anhelo de nuestro corazón por demás atormentado.
2x07d5.png

Source Image

Sin lugar a dudas que en ocasiones nos sentimos atrapados y sin salida, entonces caemos en la trampa de la depresión.

Esta reflexión es para meditarla con calma, pero eso nos deja en desventaja porque seguro no tenemos tiempo para hacerlo.

Terminamos frustados, culpando a los demás de nuestra vida aburrida y descargando en quien no debemos la ira acumulada.

si que es mejor pedir a Dios sabiduría y este la dará abundantemente y sin reproche.

Es tiempo de aplicar un sencillo principio biblíco que dice:
Romanos 12:2 Nueva Versión Internacional (NVI)

2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Source

Renovar la mente es sustituir los hábitos que tenemos.
Transformarse es crecer y madurar hasta tener el caracter de Cristo.
Lo demás correrá por si solo.