English Version
Public spaces are always well received by people. A park as a place to relax, enjoy the tranquillity and be surrounded by a pleasant atmosphere is always a pleasant experience. There are many such parks in Cuba, but one of the most attractive, visited and frequented is undoubtedly the Parque de la Fraternidad Americana, located in the heart of Old Havana.
This park is a convergence point of some of the main avenues of the city such as Monte, Prado and Dragones streets. Around it are buildings that stand out for their historical and cultural importance, such as the emblematic National Capitol, whose magnificent gold-plated dome is visible from the park, the Saratoga Hotel, the Indian Fountain and the nearby entrance to Chinatown.
Fraternity Park is located in what was once an empty space used for military manoeuvres, until it was decided to transform the site into a park that would represent and symbolise unity among the countries of Latin America. For this reason a large ceiba tree was planted in the centre of the park, a tree chosen to represent friendship between peoples. This tree has a strong link with our culture and traditions and is one of the most emblematic of Cuban flora. It is surrounded by an eye-catching and peculiar bronze fence in a circular shape, which further enhances its presence.
The inauguration of the park must have been a very exciting and symbolic event, as it was attended by representatives from several Latin American countries. Each one brought a portion of soil from their respective country, which was used to fertilise the large ceiba tree, thus strengthening the symbolism of unity.
In this large green space, among lampposts, benches and abundant vegetation, there are several busts that pay homage to historical figures of the American continent, which also makes it a place of respect for history.
Despite the passage of time, this place has remained as beautiful as it must have been in its early years. The Parque de la Fraternidad continues and will surely continue to be one of the busiest and liveliest places in the capital. A beautiful space that invites visitors to enjoy its charm.
I hope you have enjoyed this charming place, best regards and see you next time!
Versión en Español
Los espacios públicos siempre son bien recibidos por las personas. Un parque como lugar para relajarse, disfrutar de la tranquilidad y rodearse de un ambiente agradable, es una experiencia siempre placentera. En Cuba hay muchos parques así, pero uno de los más atractivos, visitados y concurridos es sin duda el Parque de la Fraternidad Americana, ubicado en el corazón de La Habana Vieja.
Este parque es un punto de convergencia de algunas de las principales avenidas de la ciudad como las calles Monte, Prado y Dragones. A su alrededor se encuentran edificaciones que destacan por su importancia histórica y cultural, como el emblemático Capitolio Nacional, cuya magnífica cúpula laminada en oro es visible desde el parque, el Hotel Saratoga, la Fuente de la India y la cercana entrada al Barrio Chino.
El Parque de la Fraternidad está ubicado en lo que en otro tiempo fue un espacio vacío utilizado para maniobras militares, hasta que se decidió transformar el lugar en un parque que representara y simbolizara la unidad entre los países de América Latina. Por esta razón en el centro del parque se plantó una gran ceiba, árbol escogido para representar la amistad entre los pueblos. Este árbol tiene un fuerte vínculo con nuestra cultura y tradiciones y es uno de los más emblemáticos de la flora cubana. Está rodeado por una vistosa y peculiar verja de bronce en forma circular, que realza aún más su presencia.
La inauguración del parque debió ser un evento muy emocionante y simbólico, ya que a ella asistieron representantes de varios países latinoamericanos. Cada uno llevó una porción de suelo de su respectivo país, la cual fue utilizada para abonar la gran ceiba fortaleciendo así el simbolismo de unidad.
En este gran espacio verde, entre farolas, bancos y su abundante vegetación, se encuentran varios bustos que rinden homenaje a figuras históricas del continente americano, lo que lo convierte también en un lugar de respeto por la historia.
A pesar del paso del tiempo este lugar se ha mantenido tan bello como debió ser en sus primeros años. El Parque de la Fraternidad continúa y seguramente continuará siendo uno de los sitios más concurridos y animados de la capital. Un espacio hermoso que invita a lo visitantes a disfrutar de su encanto.
Espero hayan disfrutado de este encantador lugar. ¡Un Saludo, y hasta la próxima!